A medida que pedimos mayor potencia a los dispositivos móviles y portátiles nos encontramos siempre con la misma problemática, las baterías utilizadas actualmente en la electrónica de consumo están muy limitadas. Apple ha podido solventar este asunto mediante un buen diseño de la distribución de los componentes en un MacBook Air o un iPad por ejemplo, donde prácticamente toda la superficie del aparato está ocupada internamente por las baterías.
Apple describe cómo se implantaría esta idea en un portátil o laptop. La intensión de este proyecto es describen una celda de hidrógeno (o combustible similar) capaz de generar la energía eléctrica que un dispositivo portátil como una MacBook necesita.
Lo más llamativo es que se ha intentado reducir el peso y tamaño de estos sistemas de una manera ingeniosa, colocando la célula de combustible fuera del aparato electrónico, como un cartucho acoplado. Este cartucho sería capaz de entregar la energía producida al tiempo que recibe la potencia necesaria para operar del propio aparato.
La patente menciona que el uso de esta tecnología permitiría a un dispositivo portátil como un MacBook funcionar sin problema por días o hasta semanas, unos tiempos muy superiores a los actuales. Recordemos que estas investigaciones deben de relacionarse también con el metal líquido del que Apple posee unos derechos de utilización para el mercado de consumo. El metal líquido puede ser el contenedor perfecto para estas células de combustible gracias a sus propiedades anticorrosivas y aislantes. Parece que en el futuro nos vamos a acordar de recargar nuestros Macs muy de vez en cuando.
BIBLIOGRAFIA

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